Leishmaniosis en perro: síntomas, tratamiento y prevención

Leishmaniosis en perro: síntomas, tratamiento y prevención

Leishmaniosis en perro: síntomas, tratamiento y prevención

La Leishmaniosis es una enfermedad que puede ser contraída por personas, gatos, perros, etc. En este artículo te contamos sus síntomas, tratamiento y cómo prevenir la Leishmaniosis canina.

Qué es y en qué consiste la infección

La Leishmaniosis canina es una enfermedad infecciosa causada por el parásito Leishmania infantum y por la respuesta del organismo del animal.  Se transmite a los perros a través de la picadura del mosquito flebótomo.

Los factores ambientales a lo largo del territorio español tienen una determinada incidencia. La zona de costa mediterránea y atlántica, junto con Islas Baleares y Ourense, son los territorios con una mayor seroprevalencia de la Leishmania en perros.

Aunque la enfermedad puede afectar a perros de todas las razas, diversos estudios afirman que existe una mayor incidencia en razas de perro grande y jóvenes, con menos de un año de vida.

Síntomas de la Leishmaniosis

Los perros, después de la transmisión, tardan entre cuatro y seis meses hasta que aparecen los primeros síntomas. Las características concretas del animal, su estado de salud y su respuesta inmunológica ante la enfermedad serán claves a la hora de conocer cómo afectará la leishmaniosis al perro.

Como ya comentábamos, la sintomatología y la respuesta del perro a la enfermedad puede ser muy diferente en función de sus características particulares. Algunos perros pueden no desarrollar los síntomas más evidentes y será más difícil diagnosticar con premura la enfermedad.

Alguna de la sintomatología más específica de esta enfermedad en perros es:

    • →La aparición de alopecia en algunas partes del cuerpo del animal, cerca de las orejas o de los ojos.
    • →Pérdida de peso.
    • →Inflamación de los ganglios.
    • →Crecimiento exagerado de las uñas.

Por otro lado, existen algunos síntomas que son menos específicos y que pueden aparecer en la primera etapa de la enfermedad.

    • →Cambios de carácter.
    • →Excesivo lagrimeo.
    • →Atrofia muscular que puede ir acompañada de cojera.

 

Cómo diagnosticar la enfermedad

Para confirmar que un perro es portador de la Leishmaniosis es necesario detectar los anticuerpos en su organismo. En su clínica veterinaria podrán realizar un test de Leishmania  mediante un kit rápido de detección, una muestra de sangre, una citología o una biopsia.

Identificar a tiempo la enfermedad es crucial para comenzar cuanto antes el tratamiento contra la enfermedad y evitar el fallecimiento del animal, asegurando que tenga una mejor calidad de vida y evitando que sus órganos queden afectados.

Por otro lado, debemos saber que aunque exista una detección del parásito en el organismo de nuestro perro, existe la posibilidad de que no desarrolle síntomas si su sistema inmunológico consiga vencer la enfermedad.

Cuál es el tratamiento para la Leishmaniosis

En función de la gravedad de los síntomas, el veterinario escogerá el tratamiento farmacológico más recomendado para cada animal y sus características concretas. Además de los fármacos, debemos ayudar a su sistema inmunológico a luchar con la enfermedad, podemos mejorar su dieta e implementar suplementos nutritivos.

Aunque el pronóstico de recuperación dependerá de la situación en la que se encuentre el animal en el momento de la detección, debemos comenzar con el tratamiento de forma inmediata, pues notarán rápidamente una pequeña mejoría.

El tratamiento tendrá una duración de al menos seis meses. Establecer una esperanza de vida o de recuperación es difícil, pues no todos los animales responden de la misma forma al tratamiento. En el mejor de los casos, el perro podrá disfrutar de una buena calidad de vida, tomando la medicación de forma permanente.

Existe una posibilidad de que aunque el animal pueda haber experimentado una mejoría en sus síntomas, tenga una recaída. Ante cualquier signo que nos pueda hacer pensar de tal forma, debemos acudir rápidamente a consulta en una clínica veterinaria.

Cómo prevenir la Leishmaniosis

El riesgo de contagio en nuestro país existe durante todo el año, por ello, debemos tratar de prevenir de la mejor forma posible para evitar que nuestro perro contraiga la enfermedad. Algunas recomendaciones son:

  • →Vacunación contra la Leishmaniosis. Aunque no previene la infección de la enfermedad, ayuda a que en caso de contagio, los síntomas y signos sean mucho más leves.
  • →Repelentes. Existen diversas formas de aplicar repelentes para prevenir la picadura del mosquito. A través de collares, sprays, pipetas o aerosoles podemos disminuir la posibilidad de contagio.
  • →Test serológicos. Una excelente idea es realizar un test serológico cada seis meses para comprobar si la enfermedad está activa y actuar de forma temprana.
  • →Mejorar la resistencia inmunológica mediante fármacos.

 

En la Clínica Veterinaria Molino la Hoz nos encargamos de ayudarte a cuidar de tu mascota. Te ayudamos con la vacunación, la aplicación de repelentes y los test de detección de la enfermedad. Contacta ahora con nosotros.

Parásitos internos en perros, ¿qué son y cuáles son sus síntomas?

Parásitos internos en perros, ¿qué son y cuáles son sus síntomas?

Conocer en profundidad algunas de las características y necesidades fundamentales de los perros nos permite actuar a tiempo y poner en marcha las medidas pertinentes ante los problemas que van apareciendo. Es importante actuar antes de que la situación empeore.

Los parásitos en los perros son usuales y pueden ser provocados por un descuido en la desparasitación del animal o, simplemente pueden aparecer cuando el animal ha estado en contacto con un lugar, animal o comida infectada.

Existe una distinción entre parásitos, existiendo dos categorías, los parásitos externos y los internos. Los parásitos externos más conocidos son las pulgas y las garrapatas, aunque también pueden aparecer ácaros y piojos.

En este artículo trataremos de explicar con detenimiento los parásitos internos de los perros y sus síntomas, para que en caso de enfrentarnos a éstos, poder actuar a tiempo y cuidar de nuestra mascota de la mejor forma posible.

Parásitos internos

A diferencia de los parásitos externos, los internos son más difíciles de encontrar e identificar. Son pequeños organismos que residen en los órganos internos de nuestro perro y se alimentan de sus nutrientes, sangre o alimentos.

Los lugares donde generalmente es más habitual que puedan hospedarse son los intestinos, los pulmones, los riñones o el corazón.

Los parásitos más comunes en perros son:

    1. Vermes redondos. Son los más comunes y fáciles de encontrar por todo el mundo. Tienen forma cilíndrica y miden alrededor de 10 centímetros. Los animales se infectan a través del suelo o por el pelo contaminado con heces de otros animales infectados con este parásito. Se pueden transmitir a las personas y es especialmente peligroso si se infecta la zona de los ojos con larvas.
    2. Tricocéfalos. Son gusanos muy pequeños en forma de látigo, se ubican en el intestino grueso. Tienen una elevada resistencia y pueden afectar a perros de todas las edades.
    3. Anquilostomas. Son gusanos mucho más pequeños y delgados que tienen forma de gancho. Se alimentan de sangre y se ubican en el intestino delgado del animal. Esta variedad puede atravesar la piel y transmitirse a las personas, provocando lesiones cutáneas o enfermedades digestivas.
    4. Tenias. Al igual que en las personas, las tenias pueden aparecer en los animales y ser altamente peligrosas. Pueden alcanzar hasta los dos metros. Los perros pueden infectarse mediante comida cruda, durante la caza de roedores o al ingerir pulgas.
    5. Dirofilaria. Se trata de un gusano que se transmite a través de algunas especies de mosquitos. Es más común en el este de Europa, aunque en España también se contabilizan casos. Se trata de un gusano que pasa su vida en el corazón del perro y que causa una enfermedad llamada dirofilariosis.

Síntomas de los parásitos internos

Algunos de los síntomas más comunes que se presentan en perros son los siguientes:

– El aspecto de sus heces. El perro puede presentar diarrea, que en los casos más graves puede ir acompañada de sangre. También, es posible que el perro presente unas heces distintas de lo habitual, menos consistentes o con puntos de color distinto al normal.

– Vómitos

– Tos, que puede indicar que los parásitos se encuentran en el sistema respiratorio.

– Cambios en su apetito. Pueden experimentar un apetito voraz, comiendo de forma distinta, o por el contrario, perder el apetito, llegando a derivar en una pérdida significativa de peso.

– El aspecto de su vientre puede ser significativo. En ocasiones se puede ver abultado o muy duro e hinchado.

– Cambios en su carácter o comportamiento. En ocasiones el perro puede verse más triste o decaído o con menos fuerza y movimiento. Además, puede tener molestias en la zona del ano, lamerse, rascarse o arrastrarse.

– Pueden aparecer eczemas en su piel.

– Su pelaje puede experimentar cambios. Puede volverse más apagado, seco o desgastado.

Por otro lado, algunos perros son asintómaticos mientras que otros pueden desarrollar disfunciones cardiacas, pulmonares o renales.

La edad del animal es importante, los cachorros tienen más peligro que los adultos de desarrollar enfermedades más agresivas. Su sistema inmunológico aún no está totalmente desarrollado y los parásitos pueden poner en riesgo su vida.

Cómo actuar y prevenir parásitos internos

Realizar desparasitaciones de forma periódica es fundamental. Algunos de estos parásitos se pueden transmitir del animal a los seres humanos y causar graves enfermedades. Por eso es fundamental realizar una correcta prevención de parásitos a nuestras mascotas, para prevenir futuros contagios.

Si tu animal presenta alguno de estos síntomas debes acudir a un veterinario de confianza. Podrá realizar las pruebas necesarias, como el análisis de las heces, para comprobar si el animal presenta parásitos y en caso de que sea así, averiguar qué tipo de parásitos tiene. El objetivo es diagnosticar el problema y comenzar cuanto antes con el tratamiento adecuado.

En la Clínica Veterinaria Molino de la Hoz somos especialista en el cuidado y desparasitación de tus animales. Realizamos el seguimiento de las desparasitaciones y nos preocupamos por la salud de tu mascota. Ponte en contacto con nosotros, te ayudamos a cuidar de tu perro.

Cómo cuidar de tus mascotas en verano

Cómo cuidar de tus mascotas en verano

Durante los meses de verano es de vital importancia cuidar la salud de nuestras mascotas. Los animales no regulan la temperatura como las personas y el efecto de las altas temperaturas se hace más notable que durante el resto del año. En este artículo de damos algunos consejos para cuidar de tus mascotas en verano en función de su especie.

Es una época complicada para las mascotas, debemos ser conscientes de ello y tener precaución. Cada especie posee unas características particulares concretas que debemos identificar, los cuidados son distintos. A continuación, trataremos las principales diferencias entre grupos.

Gatos y perros

Los perros y gatos son los animales domésticos por excelencia, por ello, debemos saber que son unas de las especies que más sufren con el calor. La regulación de la temperatura de sus cuerpos, a veces, no es suficiente.

Rutina de paseos

Durante las horas centrales del día no es recomendable que los perros paseen. El asfalto o las superficies incrementan su temperatura y los perros no tienen protección ante esto. Las almohadillas de las patas pueden quemarse y agrietarse, por ello, los paseos deben ser a primera o última hora del día. Además, las mascotas necesitan descansos a la sombra y tomar suficiente agua.

Alimentación estival

Es recomendable que durante los meses de verano hagamos algunas modificaciones en la organización de su alimentación. Es preferible que la ingesta de comida no sea durante las horas más calurosas del día, las cantidades sean más reducidas y exista una mayor cantidad de comida húmeda.

Cepilla a tu mascota

Aunque es importante durante todo el año, en los meses de verano se hace esencial mantener un correcto cepillado de pelo, pues ayuda a soportar mejor las altas temperaturas. Eliminar el exceso de pelo es conveniente, pero es importante no afeitar ni rapar el pelo si no está indicado para su raza, es su método de protección y regulación de la temperatura y puede poner en peligro a nuestro animal.

Refresca e hidrata a tu mascota

Después de los paseos, la temperatura de los animales se ha incrementado y debemos tratar de intentar controlarla. Una buena opción para realizar esto es mediante toallas o paños húmedos o si existe la opción, piscinas para mascotas.

Al mismo tiempo, debemos proveer a los animales de suficiente agua para que puedan beber. En casa, debemos reponer el bebedero de agua con frecuencia para que sea más fresca y ubicarlo en una zona donde la temperatura sea lo más baja posible. A la hora de salir a pasear, una buena opción es llevar un bebedero portátil u ofrecerles agua de fuentes potables.

 

Aves

El cuidado de las aves durante esta época del año es similar al resto, pero como con los demás animales, debemos tener especial cuidado en la alimentación y en la hidratación.

Aproximadamente al final del verano muchas aves hacen muda de su plumaje. Esto puede hacer que el gasto de energía en las aves sea mayor y tienen que estar preparadas para realizar este esfuerzo adicional. Esto lo podemos hacer utilizando piensos más específicos o añadiendo a su dieta frutas y verduras frescas. Siempre deben tener agua limpia en su jaula y podemos también introducir una pequeña bañerita con agua para que se puedan refrescar.

Uno de los aspectos más importantes durante el verano en las aves es poner más atención en el cuidado y limpieza de la jaula. Con el incremento en la temperatura, las infecciones y bacterias crecen con mayor rapidez. Es importante mantener una higiene correcta y limpiar frecuentemente su jaula.

 

Peces

Durante los meses de verano, la temperatura del agua de nuestros peces se incrementa y debemos tener cuidado. Cuando aumenta la temperatura, el nivel de oxígeno del agua disminuye y puede ser perjudicial para nuestras mascotas. La opción más recomendable es instalar un ventilador, pero nunca introducir hielo. Es recomendable, además, conocer la temperatura idónea para cada especie de pez, pues algunos necesitan una temperatura más baja que otros.

Además, cuando nos ausentamos por vacaciones, debemos garantizar que estén correctamente cuidados. Podemos pedir a alguien que los alimente cuando nosotros no estamos y así, evitamos realizar cambios en su entorno, que en algunos casos son perjudiciales.

Roedores

Los roedores también sufren las consecuencias de las altas temperaturas en verano. Aunque cada uno tiene unas características y cuidados concretos, algunos consejos son:

    • – Añadir frutas y verduras frescas a su dieta.
    • – Mantenerlo siempre hidratado, con agua limpia disponible.
    • – Colocar la jaula en una zona fresca sin sol ni aire acondicionado directo.
    • – No empaparle en agua, por el contrario, podemos humedecerlo con una toalla o con nuestras manos para refrescarlo.

 

Desde la Clínica Veterinaria Molino de la Hoz, queremos ayudarte a conocer a tu mascota y poder ofrecerle así los mejores cuidados. Contacta con nosotros.

Conoce todo sobre la vacunación para perros

Conoce todo sobre la vacunación para perros

Si estás pensando en tener a un perro como mascota, hay ciertos trámites que debes considerar, por ejemplo, su vacunación. Existe un calendario de vacunación para perros recomendado para mantenerlos a salvo de posibles enfermedades.

La vacunación en perros posee el mismo nivel de importancia que la vacunación en niños, porque es una forma eficaz de mantener protegido el sistema inmunológico, aún inmaduro cuando son pequeños. Ciertas vacunas requieren un refuerzo cada cierto tiempo, sobre todo durante el primer año de vida canina.

A continuación, te exponemos cuáles son las vacunas más recomendadas para perros y el calendario de aplicación para las mismas.

¿En qué consiste la vacunación?

La vacunación es un proceso en el que se inocula una sustancia que generalmente está compuesta por las partículas de un virus. El organismo vacunado reacciona ante la vacuna generando anticuerpos o defensa inmunológica. El tipo de vacuna y la frecuencia a emplear varía según la zona geográfica de residencia. Así que al adoptar o comprar un perro, lo primero que debes hacer es contactar a un veterinario que le realice un diagnóstico para evaluar el estado sanitario del animal, qué vacunas y cuántas dosis necesita, además de otros aspectos importantes para garantizar la perfecta inmunización de tu mascota.

El tipo de vacuna es tan importante como el momento en que se va a administrar. Esto se debe a que existen anticuerpos que se transmiten al cachorro durante el período de gestación o lactancia, pero a medida que va creciendo, estos anticuerpos van desapareciendo. Por ello, las vacunas no deben aplicarse de forma prematura, porque la inmunización proveniente de la madre podría hacer interferencia con los anticuerpos de la vacuna. Tampoco deben tardar mucho en aplicarse para evitar que el perro enferme por estar desprotegido.

 

Vacuna contra la rabia

Entre las vacunas para perros, la de la rabia es la única que se exige de forma legal en España.

La rabia consiste en una infección que se produce por un virus que afecta el sistema nervioso. Se transmite a los humanos por contacto directo a través la saliva del animal, frecuentemente a causa de mordiscos.

La rabia se considera extinguida desde el año 1966, pero en Ceuta y Melilla, que se encuentran cerca de Marruecos, todavía se encuentran casos de infección. Debido a esta cercanía geográfica y a la movilidad frecuente de ciudadanos atravesando las fronteras, es necesario mantener vigilancia y precauciones para prevenir la aparición de esta enfermedad. La rabia ha afectado a múltiples humanos alrededor del mundo, sin embargo, sólo se han registrado casos de muertes en África y Asia.

 

Otras vacunas para perros

Existe una lista de enfermedades que potencialmente podrían causar la muerte de una mascota. Asimismo, existe una serie de vacunas para perros que protegen a los animales de tales enfermedades.

Hay ciertas vacunas que deben administrarse según la zona geográfica de residencia, como la de la leishmaniosis, que posee zonas de alto riesgo en España, como la Sierra Noroeste de Madrid. Siempre debe hacerse un test previo para detectar si el perro tiene la enfermedad. Esta vacuna debe aplicarse en tres dosis con un espacio de intervalo de tres semanas entre cada una.

También se recomienda aplicar las vacunas contra el moquillo, la hepatitis, el parvovirus y la laringotraqueitis, también conocida como tos de las perreras.

Existe un calendario de vacunación para perros que no es obligatorio pero sí es ampliamente recomendable, porque una mascota es un miembro más del hogar y su estado de salud está íntimamente ligado con el de todos los integrantes. Si la mascota llegase a contraer algún tipo de enfermedad contagiosa, el resto de la familia se vería en riesgo también. Considera que el veterinario es la única persona competente para recomendar qué vacunas y cuándo se deben aplicar al animal.

Calendario de vacunas recomendadas para perros

Primera vacuna, a las 6 semanas: Esta primera vacuna les ofrece protección ante la parvovirosis y el moquillo.

Segunda vacuna, a las 8 semanas: En este momento se debe aplicar la vacuna conocida como polivalente canina. Esta aplicación ayuda a reforzar la vacuna ante la parvovirosis y el moquillo y, adicionalmente, brinda protección para la hepatitis, la parainfluenza y la leptospira.

Tercera vacuna, a las 12 semanas: Aquí debe aplicarse otra vacuna para reforzar la polivalente canina.

Cuarta vacuna, a las 16 semanas: Debe aplicarse la vacuna contra la rabia, que es obligatoria en toda España.

A partir del año: Cada año debe aplicarse un refuerzo de la vacuna Polivalente y de la rabia.

 

La recomendación final es no sacar al cachorro a la calle hasta que no cumpla los cuatro o cinco meses, cuando ya debería tener aplicadas todas las vacunas recomendadas y su sistema inmunológico ya cuente con buen refuerzo. Si hay otras mascotas en casa, es importante tomar precauciones sanitarias para proteger al cachorro hasta que posea plena inmunidad.

Ir a la playa con tu perro

Ir a la playa con tu perro

Se acerca el verano y son muchos los que ya están planificando cómo serán sus vacaciones. En ocasiones, las personas que tienen perros experimentan algunas dificultades a la hora de elegir alojamientos que admitan animales de compañía o playas donde nuestros amigos de cuatro patas sean bienvenidos. Por eso, son muchos los que optan por dejar a sus mascotas en casa de un familiar o en una residencia canina.

No obstante, somos muchos los que preferimos llevarnos a nuestros fieles amigos peludos a nuestras vacaciones para disfrutar con ellos de unos días de playa. Desde la Clínica Veterinaria Molino de la Hoz, queremos contarte en el artículo de hoy todo lo que debes saber antes de ir a la playa con tu perro: normativa, consejos, beneficios, playas para perros 2022…

Además, con la llegada de las altas temperaturas debemos tener cuidado con nuestras mascotas, por lo que te recomendamos que leas nuestro artículo en el que te damos siete consejos para proteger a tu perro del calor.

playa

¿Pueden ir los perros a la playa?

Si estás pensando en irte de vacaciones con tu perro a un sitio de costa, lo primero que debes hacer es informarte sobre la legislación vigente en ese lugar. La Ley de Costas (Ley 22/1988, de 28 de julio) es la normativa que afecta a las playas de toda España y que regula la protección, conservación y utilización del litoral de forma general.

En la Ley de Costas no se menciona de forma específica la prohibición del acceso de los perros a la playa, pero tampoco nada que lo permita expresamente. Esta ley establece que serán las autonomías las encargadas de establecer las normativas.

Por lo general, la prohibición de la entrada de perros en las playas suele ser lo más habitual. Los motivos están relacionados con cuestiones de seguridad para los humanos y razones higiénico-sanitarias. Las sanciones suelen depender las ordenanzas municipales de cada sitio pero las multas pueden abarcar desde los noventa euros hasta los tres mil. Los perros lazarillos, guías, de salvamento, asistencia o de detección tienen acceso a las playas independientemente de cualquier normativa.

Sin embargo, la buena noticia es que cada vez hay más playas en España habilitadas para perros. Estos lugares también están sometidos a normas específicas de aforo, higiene y otras limitaciones que se deben respetar. Cada año se incorporan nuevas playas aptas para perros a la lista, por lo que te recomendamos que la consultes para saber si podrás entrar con tu amigo de cuatro patas.

Antes de la playa

Una vez que has escogido la playa a la que vas a ir con tu perro, planifica todo lo que tu mascota va a necesitar. Algunas cosas que no pueden faltar son:

– La cartilla sanitaria o pasaporte de tu perro con su número de microchip, vacunas y desparasitaciones en regla.

– Un bebedero y abundante agua.

– Una sombrilla para que tu perro pueda ponerse en la sombra en las horas de más calor.

– Bolsas para recoger sus necesidades.

– Algún snack.

– Un juguete flotante.

– En el caso de que tu perro tenga las patas sensibles y le moleste el contacto con la arena caliente, lleva unas fundas para proteger sus almohadillas.

– Su correa, collar y, en el caso de que tu perro esté considerado como raza peligrosa, un bozal.

Disfruta de la playa con tu perro

Tu perro va a relacionarse con muchos otros, por lo que deberás vigilarlo en todo momento tanto dentro como fuera del agua. Para que paséis un día excelente, hemos preparado las siguientes recomendaciones para vosotros:

– Cuando llegue el momento del baño, intenta mantenerlo en una zona de poca profundidad e interactúa con él para que se sienta cómodo. Podéis usar su juguete flotante.

– Si el mar no se encuentra en buenas condiciones, busca un sitio en la arena para jugar con él o mantenlo en la orilla. Controla la temperatura de la arena y que no existan objetos punzantes a su alrededor.

– En caso de que el mar no se encuentre propenso para el baño o tu perro no quiera meterse, mójalo con agua cada cierto tiempo.

– Evita que tu perro trague arena o agua del mar. Ambas situaciones pueden producirle problemas gástricos o intestinales.

– Antes de volver a casa, descansad un rato bajo la sombrilla. Seguramente, tu perro estará exhausto y necesitará un momento para recuperarse.

playa
 

Después de la playa

Una vez que regresáis a casa es importante dar a tu perro un baño de agua dulce y usar un champú apto para perros para retirar la sal y los restos de arena. Es muy importante hacer esto para evitar irritaciones en su piel o que pelo se ponga en mal estado.

También es recomendable usar un limpiador ocular y ótico para eliminar de sus ojos y orejas los restos de sal y arena.

Desde la Clínica Veterinaria Molino de la Hoz esperamos que este artículo te haya resultado de interés y te sea útil para planificar las vacaciones de verano con tu mascota. Recuerda también proteger a tu perro del calor y mantenerlo hidratado durante todo el día.

Esperamos que disfrutéis de un día de playa espléndido. No obstante, si observas cualquier tipo de alteración o trastorno en tu perro, no dudes en acudir rápidamente a tu veterinario.

Si quieres más información sobre el tema o hacernos alguna otra consulta, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de poder atenderte.

El lenguaje corporal de perros y gatos

El lenguaje corporal de perros y gatos

Nuestras mascotas se comunican con nosotros, pero a veces no entendemos muy bien qué nos intentan decir. A todos los amantes de los animales nos encantaría poder conocer los pensamientos de nuestras mascotas y saber interpretar todas las señales que nos mandan. En la actualidad, gracias a numerosas investigaciones, hemos logrado comprender algunos aspectos del lenguaje perruno y gatuno.

Sabemos que entender a tu mascota en ocasiones puede ser una tarea algo compleja, por eso, desde la Clínica Veterinaria Molino de la Hoz hemos preparado este artículo en el que te mostramos el significado de algunas acciones de tu perro o tu gato. De esta forma, entenderás lo que te quiere decir y cubrirás mejor sus necesidades, lo que potenciará su felicidad. Entra en nuestro blog y descubre nuestros artículos sobre salud y el mundo animal, te serán de gran ayuda. Por ejemplo, te puede interesar nuestro post sobre consejos para mejorar y alargar la vida de tu mascota.

El lenguaje corporal de los perros

Si quieres saber qué te quiere decir tu amigo de cuatro patas tendrás que fijarte detenidamente en su cuerpo. Si bien es cierto que los perros utilizan sonidos y señales, casi toda la información que nos envían es a través de su lenguaje corporal, en especial de expresiones faciales y posturas determinadas. Gracias a esta forma de comunicación, podemos conocer su estado emocional y sus intenciones con el entorno que le rodea.

Actitud segura, de alerta y vigilancia. Para mostrarle al mundo que se siente seguro, tu perro se mantiene quiero y erguido, con las orejas también erguidas y la cola levantada. La posición de la cabeza es alta.

Momento de jugar. A veces, cuando nuestro perro interactúa con otro, no tenemos muy claro si la actitud es amigable o si no terminan de congeniar. Podrás saber si quiere jugar si pone sus dos patas delanteras hacia adelante e inclina el cuerpo hacia atrás, haciendo una especie de reverencia. La cola la mueve muy rápido. También puede revolcarse por el suelo o levantar la pata. Si tu can actúa así, es el momento de darle un poco de juego.

Tranquilidad. Si tu perro se encuentra tranquilo y sosegado, el primer signo que lo dejará ver son las orejas, que estarán relajadas. Además, la cola se encuentra baja, lo que indica que ha bajado la guardia y no mantiene una actitud de alerta.

Miedo. El gesto más significativo para saber si tu perro tiene miedo de algo es si mete la cola entre las piernas y su cuerpo se encuentra agazapado, con la cola y la cabeza hacia atrás. En casos muy extremos se les puede erizar el pelo del lomo. Estas señales son de miedo, lo que no quiere decir de sumisión. Debes llevar cuidado porque si tu peludo se siente amenazado puede atacar.

Sumisión. Evitan el contacto visual, se agachan e incluso llegan a lamer las patas de otros perros para mostrar respeto. Otra forma es tumbarse boca arriba, una posición de vulnerabilidad máxima que indica tanto a otros animales como a las personas que pueden confiar y que quiere evitar cualquier tipo de confrontación.

Actitud dominante. Ensancha su pecho hacia delante, mantiene las orejas levantadas y firmes y mantiene el contacto visual de forma directa. En ocasiones intenta montar al otro perro o le pone una pata por encima. Es probable ver su lomo erizado en estas situaciones. Además de mostrar su dominancia, quiere dejar claro que en caso de sentirse retado su reacción será la de atacar.

En cuanto a los sonidos que emite tu perro, los ladridos se usan para casi todo: llamar la atención, alertar, pedir comida u otra necesidad… para poder saber qué quiere decirte tendrás que fijarte en la postura mientras ladra, además del tono y la frecuencia.

El lenguaje corporal de los gatos

Existen tres elementos claves en la comunicación de los gatos: cola, cabeza y orejas. Además, los sonidos que emiten los mininos también tienen mucho significado y nos pueden ayudar a comprender mejor a nuestro compañero. Vamos a ver algunos casos:

Amigable. Orejas hacia delante y la cola levantada. Tu gato se frotará contigo para mostrarte que está feliz. Si en determinados momentos su cola vibra o maúlla significa que está muy contento.

Juguetón. Olfatear a terceros es una señal de saludo amistoso. Buscará la atención de los demás llegando incluso a mordisquear o arañar. Las orejas estarán hacia adelante y los ojos muy abiertos.

Molesto. Mantendrá una postura recta y moverá su cola. Tendrá los ojos muy abiertos y las orejas hacia los lados.

Asustado. Cuerpo arqueado y cola erizada, probablemente ataque. Además, lo acompaña de un maullido grave y se bufa.

En cuanto a los sonidos, el maullido de los gatos tiene como objetivo captar tu atención mientras que el ronroneo lo usan para expresar felicidad y tranquilidad, solo en algunos casos puede significar miedo o vulnerabilidad.

Desde la Clínica Veterinaria Molino de la Hoz esperemos que con esta lección básica sobre el lenguaje perruno y gatuno que hemos preparado para ti, comprendas un poco mejor a tu mascota y conozcas qué necesita en cada momento. Recuerda que la comunicación es la base de toda buena relación, así que ha llegado el momento de ponerla en práctica con tu mascota.

Si quieres más información sobre el tema o hacernos alguna otra consulta, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de poder atenderte.

Todo lo que debes saber sobre peluquería felina

Todo lo que debes saber sobre peluquería felina

Los gatos se pasan la mayor parte del día durmiendo, pero cuando se despiertan, lo primero que hacen es preocuparse por su higiene y limpieza. No obstante, y aunque sean animales que se asean mucho, de vez en cuando necesitan un buen baño a fondo, especialmente los gatos de pelo largo. La peluquería felina será tu mejor aliada para que tu gato disfrute de una buena sesión estética. Leer más

Usamos cookies para brindarle la mejor experiencia en línea. Al aceptar que acepta el uso de cookies de acuerdo con nuestra política de cookies.

Privacy Settings saved!
Configuración de cookies

Cuando usted visita cualquier sitio web, puede almacenar o recuperar información en su navegador, principalmente en forma de cookies. Controle sus servicios de cookies personales aquí.

Estas cookies son necesarias para que el sitio web funcione.

Para usar este sitio web utilizamos las siguientes cookies técnicamente requeridas.
  • wordpress_gdpr_allowed_services
  • wordpress_gdpr_cookies_allowed
  • wordpress_gdpr_cookies_declined
  • vchideactivationmsg
  • vchideactivationmsg_vc11
  • wfvt_*
  • wordfence_verifiedHuman

Rechazar todos los servicios
Acepto todos los servicios