¿Tu perro tiene otitis en invierno? Identifica las causas y evita recaídas

¿Tu perro tiene otitis en invierno? Identifica las causas y evita recaídas

Si tu perro sacude la cabeza más de lo normal, se rasca con insistencia las orejas o notas un mal olor al acercarte a sus oídos, es posible que esté sufriendo una otitis, una inflamación del canal auditivo que puede ser especialmente frecuente durante el invierno.

El frío, la humedad y los cambios bruscos de temperatura crean un ambiente ideal para que las bacterias o levaduras proliferen en sus oídos, sobre todo si tiene las orejas caídas o mucho pelo. Detectarla a tiempo y prevenir recaídas es fundamental para que tu perro no sufra molestias ni complicaciones.

¿Qué es la otitis y cómo se manifiesta?

La otitis es una inflamación del canal auditivo que puede producirse por múltiples factores. Aunque algunos perros solo muestran molestias leves, otros pueden sufrir dolor, secreción y pérdida de audición si no se trata a tiempo. Estos son los síntomas principales:

  • – Se rasca con frecuencia la zona de las orejas
  • – Sacude la cabeza o la inclina de forma constante
  • – Olor fuerte o desagradable en el oído
  • – Enrojecimiento visible o secreción
  • – Llanto o irritabilidad al tocarle las orejas

Existen diferentes tipos de otitis:

  • – Otitis externa (la más común): afecta al canal auditivo externo
  • – Otitis media: inflamación del oído medio, más interna y compleja
  • – Otitis crónica: cuando los episodios se repiten con frecuencia y dejan secuelas

Causas más frecuentes de otitis en invierno

Aunque la otitis puede aparecer en cualquier época, el invierno trae consigo condiciones que la favorecen:

  • – Humedad persistente: tras los paseos bajo la lluvia o baños mal secados.
  • – Baños en casa con secado insuficiente, sobre todo en razas con orejas caídas.
  • – Alergias ambientales o sensibilidad a calefacciones que resecan o inflaman la piel.
  • – Problemas anatómicos: como canales auditivos muy estrechos o con pelo denso.
  • – Infecciones secundarias: bacterias o levaduras que aprovechan la humedad.

Factores que favorecen las recaídas en invierno

Muchos perros padecen otitis de forma recurrente, sobre todo en invierno. Las recaídas pueden deberse a:

  • – Cerumen acumulado sin limpieza regular
  • – Exposición constante a la humedad sin secado adecuado
  • – Uso de productos inadecuados para la higiene del oído
  • – No tratar la causa subyacente, como alergias o problemas hormonales

Por eso, no basta con aplicar gotas o esperar a que “se le pase”. La clave está en prevenir desde el primer síntoma y actuar con constancia.

Cómo prevenir la otitis en invierno

La prevención es la mejor herramienta para mantener los oídos sanos. Estas son algunas buenas prácticas:

  • – Seca bien sus orejas después de cada paseo, baño o día de lluvia.
  • – Limpia sus oídos con productos específicos recomendados por tu veterinario.
  • – Evita el uso de bastoncillos u objetos que puedan dañar el canal auditivo.
  • – Revisa sus orejas una vez por semana: color, olor, presencia de cerumen o irritación.
  • – Adapta la limpieza al tipo de oreja y pelaje de tu perro.

En razas con orejas caídas (cocker, basset, labrador…), es importante aumentar la vigilancia durante los meses fríos.

Tratamiento veterinario: cuándo acudir y qué esperar

No dejes pasar los síntomas. Cuanto antes se diagnostique, menos probabilidades habrá de complicaciones o infecciones profundas. Debes acudir al veterinario si:

  • – Tu perro llora, no deja que le toques las orejas o pierde el equilibrio
  • – Notas secreción abundante, mal olor o inflamación persistente
  • – Ya ha tenido episodios anteriores y temes una recaída

El tratamiento dependerá del origen de la otitis. Puede incluir:

  • – Gotas óticas con antibiótico, antifúngico o antiinflamatorio
  • – Limpiezas profundas del oído en clínica
  • – Cultivo del exudado, en casos recurrentes o resistentes al tratamiento

Cuidados y recomendaciones para el hogar

Durante el tratamiento (y después), sigue estas pautas:

  • – Aplica las gotas con la frecuencia y duración recomendadas
  • – Evita que tu perro se rasque o entre en contacto con agua
  • – No interrumpas el tratamiento aunque parezca estar mejor
  • – Evita calefacciones muy fuertes o ambientes secos sin ventilación

Además, si tu perro sufre de alergias, es importante tratar la raíz del problema, ya que muchas otitis crónicas tienen un componente alérgico.

Conclusión: comprender y prevenir para cuidar sus oídos en invierno

La otitis es molesta y dolorosa para tu perro, pero también fácil de prevenir si sabemos qué la causa. En invierno, el frío y la humedad aumentan el riesgo, especialmente si tu peludo ya ha tenido problemas de oído anteriormente. Con una buena higiene, vigilancia regular y ayuda veterinaria, puedes evitar recaídas y proteger su salud auditiva.

¿Tu perro sacude la cabeza, se rasca mucho o ha tenido otitis recientemente? En Veterinaria Molino de la Hoz te ayudamos a:

  • – Detectar y tratar la otitis desde sus primeras señales
  • – Prevenir recaídas con productos adecuados
  • – Hacer un seguimiento completo de su salud auditiva


Solicita tu cita para hacer la revisión de oídos u ofrecerte un asesoramiento en prevención. Cuida sus oídos este invierno. Una pequeña molestia no tratada puede convertirse en un gran problema. ¡Ponte en contacto con nosotros!

Cómo mantener a tu mascota libre de parásitos este verano

Cómo mantener a tu mascota libre de parásitos este verano

Durante los meses cálidos y húmedos, los parásitos como pulgas, garrapatas y mosquitos alcanzan su actividad máxima en entornos al aire libre. Estas condiciones favorecen su ciclo biológico, lo que aumenta la infestación tanto en las mascotas como en los entornos domésticos. Por tanto, la prevención de los parásitos de forma continua es esencial, tanto para evitar el malestar de tu perro o gato, así como cuidar de los tuyos.

Principales parásitos que amenazan a los perros y gatos durante el verano

Las mascotas se convierten en un blanco fácil para los parásitos en verano. Las altas temperaturas y la humedad crean el entorno ideal para que muchos de ellos se multipliquen y busquen un huésped. El problema es que no solo causan molestias, sino que también pueden transmitir enfermedades graves. Conocerlos es el primer paso para prevenir su aparición y proteger la salud de nuestros compañeros peludos.

  • Pulgas: insectos que provocan picazón intensa, dermatitis e incluso transmisión de tenias como Dipylidium caninum o bacterias como Bartonella henselae
  • Garrapatas: transmisoras de enfermedades como babesiosis, ehrlichiosis, anaplasmosis o enfermedad de Lyme (Borrelia), especialmente en zonas templadas como el norte peninsular.
  • Mosquitos: vectores de enfermedades como la leishmaniosis, más frecuentes en áreas húmedas y con presencia de flebótomos.
  • Parásitos internos: lombrices, tenias, Giardia o Toxoplasma, que a menudo son asintomáticos y requieren análisis de heces regulares para su detección-

Riesgos para la salud de tu mascota y tu familia

Estos parásitos no solo ocasionan molestias cutáneas, como irritación y pérdida de pelo, sino que también pueden desencadenar enfermedades graves. Las pulgas pueden causar dermatitis alérgica (DAPP), anemia o infecciones secundarias. Mientras que las garrapatas pueden transmitir patógenos peligrosos, como Ehrlichia canis, Babesia canis o Borrelia burgdorferi, lo que representa una amenaza para perros, gatos y también para los humanos que conviven con ellos

Además, muchos de estos parásitos no solo afectan directamente a la mascota, sino que pueden instalarse en el entorno doméstico —alfombras, camas, muebles— y convertirse en una fuente constante de infestación. Esto representa un riesgo añadido para la salud humana, especialmente en los niños, personas inmunodeprimidas o con alergias, ya que algunas especies pueden provocar reacciones dérmicas, transmitir enfermedades o actuar como vectores de zoonosis.

Síntomas y signos de infestación parasitaria en mascotas

Consulta al veterinario si observas en tu mascota señales como picor intenso y constantes rascarse, presencia de pulgas o garrapatas visibles, pérdida de pelo o zonas irritadas. También puedes encontrar pequeñas motas negras (excrementos de pulga) al pasar un peine y notar zonas enrojecidas o costras.

En el caso de infecciones internas, procura hacerte análisis de heces regulares para detectar la presencia de parásitos en fases tempranas antes de que causen anemia, pérdida de peso o alteraciones digestivas.

Prevención eficaz: tratamientos y medidas recomendadas

Sin duda alguna, la prevención es la herramienta más efectiva para mantener a nuestras mascotas protegidas frente a los parásitos. No basta con actuar una vez que se detecta una infestación: lo ideal es establecer una rutina preventiva adaptada al estilo de vida del animal y al entorno en el que vive

Gracias a los avances en medicina veterinaria, hoy contamos con múltiples opciones —desde tratamientos externos hasta antiparasitarios internos y medidas de control ambiental— que, combinadas correctamente, ofrecen una protección segura y duradera. Veamos algunas opciones:

  • Antiparasitarios externos: pipetas, collares y sprays específicos que protegen frente a pulgas, garrapatas y flebótomos. Consulta con e
  • Antiparasitarios internos: comprimidos orales o jarabes que eliminan los parásitos intestinales de forma periódica, según las indicaciones veterinarias.
  • Higiene y control del ambiente: pasa la aspiradora con frecuencia, lava la cama, juguetes y zonas de descanso en agua caliente (60 °C), y trata el entorno con insecticidas específicos si es necesario.
  • Cuidado del jardín y zonas exteriores: mantén el césped corto, elimina maleza y hojas; estas áreas húmedas son caldo de cultivo para parásitos.

Precauciones especiales en verano y en zonas de riesgo

Si llevas a tu mascota a segundas residencias, parques, playas o zonas rurales, considera que allí hay mayor exposición a vectores externos. En estas situaciones, reforzar la protección usando productos específicos y revisar a tu mascota tras cada paseo es imprescindible.

En las áreas húmedas o con vegetación, como algunas zonas del norte de España, el riesgo es aún mayor, y se recomienda intensificar las medidas preventivas durante todo el año, no solo en verano.

¿Con qué frecuencia debes desparasitar a tu mascota?

La frecuencia varía según la edad, estilo de vida y productos utilizados. Lo recomendable suele ser:

  • Mensualmente para antiparasitarios externos (pipetas o comprimidos).
  • Cada 3–6 meses para antiparasitarios internos, o según indicación veterinaria.
  • – Revisar y aplicar medidas ambientales de forma continua, especialmente en verano o en zonas verdes frecuentadas.

En definitiva, mantener a tu mascota libre de parásitos durante el verano es vital para proteger su salud y prevenir enfermedades que pueden afectar también a tu familia. Una buena planificación con tratamientos veterinarios, higiene ambiental y vigilancia constante garantiza un verano seguro y sin sorpresas desagradables.

Protege a tu mascota con asesoramiento personalizado en nuestra clínica. Si necesitas orientación sobre el mejor plan antiparasitario para tu perro o gato, o asesoramiento sobre productos y calendarios de desparasitación, en Clínica Veterinaria Molino de la Hoz estamos listos para ayudarte.

Parásitos internos en perros, ¿qué son y cuáles son sus síntomas?

Parásitos internos en perros, ¿qué son y cuáles son sus síntomas?

Conocer en profundidad algunas de las características y necesidades fundamentales de los perros nos permite actuar a tiempo y poner en marcha las medidas pertinentes ante los problemas que van apareciendo. Es importante actuar antes de que la situación empeore.

Los parásitos en los perros son usuales y pueden ser provocados por un descuido en la desparasitación del animal o, simplemente pueden aparecer cuando el animal ha estado en contacto con un lugar, animal o comida infectada.

Existe una distinción entre parásitos, existiendo dos categorías, los parásitos externos y los internos. Los parásitos externos más conocidos son las pulgas y las garrapatas, aunque también pueden aparecer ácaros y piojos.

En este artículo trataremos de explicar con detenimiento los parásitos internos de los perros y sus síntomas, para que en caso de enfrentarnos a éstos, poder actuar a tiempo y cuidar de nuestra mascota de la mejor forma posible.

Parásitos internos

A diferencia de los parásitos externos, los internos son más difíciles de encontrar e identificar. Son pequeños organismos que residen en los órganos internos de nuestro perro y se alimentan de sus nutrientes, sangre o alimentos.

Los lugares donde generalmente es más habitual que puedan hospedarse son los intestinos, los pulmones, los riñones o el corazón.

Los parásitos más comunes en perros son:

    1. Vermes redondos. Son los más comunes y fáciles de encontrar por todo el mundo. Tienen forma cilíndrica y miden alrededor de 10 centímetros. Los animales se infectan a través del suelo o por el pelo contaminado con heces de otros animales infectados con este parásito. Se pueden transmitir a las personas y es especialmente peligroso si se infecta la zona de los ojos con larvas.
    2. Tricocéfalos. Son gusanos muy pequeños en forma de látigo, se ubican en el intestino grueso. Tienen una elevada resistencia y pueden afectar a perros de todas las edades.
    3. Anquilostomas. Son gusanos mucho más pequeños y delgados que tienen forma de gancho. Se alimentan de sangre y se ubican en el intestino delgado del animal. Esta variedad puede atravesar la piel y transmitirse a las personas, provocando lesiones cutáneas o enfermedades digestivas.
    4. Tenias. Al igual que en las personas, las tenias pueden aparecer en los animales y ser altamente peligrosas. Pueden alcanzar hasta los dos metros. Los perros pueden infectarse mediante comida cruda, durante la caza de roedores o al ingerir pulgas.
    5. Dirofilaria. Se trata de un gusano que se transmite a través de algunas especies de mosquitos. Es más común en el este de Europa, aunque en España también se contabilizan casos. Se trata de un gusano que pasa su vida en el corazón del perro y que causa una enfermedad llamada dirofilariosis.

Síntomas de los parásitos internos

Algunos de los síntomas más comunes que se presentan en perros son los siguientes:

– El aspecto de sus heces. El perro puede presentar diarrea, que en los casos más graves puede ir acompañada de sangre. También, es posible que el perro presente unas heces distintas de lo habitual, menos consistentes o con puntos de color distinto al normal.

– Vómitos

– Tos, que puede indicar que los parásitos se encuentran en el sistema respiratorio.

– Cambios en su apetito. Pueden experimentar un apetito voraz, comiendo de forma distinta, o por el contrario, perder el apetito, llegando a derivar en una pérdida significativa de peso.

– El aspecto de su vientre puede ser significativo. En ocasiones se puede ver abultado o muy duro e hinchado.

– Cambios en su carácter o comportamiento. En ocasiones el perro puede verse más triste o decaído o con menos fuerza y movimiento. Además, puede tener molestias en la zona del ano, lamerse, rascarse o arrastrarse.

– Pueden aparecer eczemas en su piel.

– Su pelaje puede experimentar cambios. Puede volverse más apagado, seco o desgastado.

Por otro lado, algunos perros son asintómaticos mientras que otros pueden desarrollar disfunciones cardiacas, pulmonares o renales.

La edad del animal es importante, los cachorros tienen más peligro que los adultos de desarrollar enfermedades más agresivas. Su sistema inmunológico aún no está totalmente desarrollado y los parásitos pueden poner en riesgo su vida.

Cómo actuar y prevenir parásitos internos

Realizar desparasitaciones de forma periódica es fundamental. Algunos de estos parásitos se pueden transmitir del animal a los seres humanos y causar graves enfermedades. Por eso es fundamental realizar una correcta prevención de parásitos a nuestras mascotas, para prevenir futuros contagios.

Si tu animal presenta alguno de estos síntomas debes acudir a un veterinario de confianza. Podrá realizar las pruebas necesarias, como el análisis de las heces, para comprobar si el animal presenta parásitos y en caso de que sea así, averiguar qué tipo de parásitos tiene. El objetivo es diagnosticar el problema y comenzar cuanto antes con el tratamiento adecuado.

En la Clínica Veterinaria Molino de la Hoz somos especialista en el cuidado y desparasitación de tus animales. Realizamos el seguimiento de las desparasitaciones y nos preocupamos por la salud de tu mascota. Ponte en contacto con nosotros, te ayudamos a cuidar de tu perro.

Cómo proteger a tu mascota: La importancia de la desparasitación

Cómo proteger a tu mascota: La importancia de la desparasitación

Con la llegada del buen tiempo es importante mantener a tus mascotas protegidas de pulgas, garrapatas u otros parásitos. La desparasitación de tus mascotas es importante tanto por su salud como por la salud de las personas que convivimos y estamos en contacto con ellos, ya que algunas de las patologías también pueden afectarnos directamente a nosotros.

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